Argentina y su ciudad de la Furia

Aunque cuesta admitirlo siempre es un poco difícil arrancar.

Arrancar con decirle a tu familia (que te protege y ama sobre todas las cosas) “chao, me voy de vacaciones a otro país, sola, todo bien, no se preocupen por mí” y decirlo segura para transmitirlo así aunque por dentro te cagues de miedo.

La primera ciudad a la que viajé sola y me endeudé sola. Yo que siempre he estado en mi zona de comfort… solo compré un ticket de avión y ya, luego veremos. Y pues, luego vi:

  • Vi movimiento, arquitectura, esculturas, lugares históricos
  • Vi que en tu país (como Ecuador) “puedes coger tranquilamente un bus” y estando en Argentina, PLEASE DON’T SAY THAT WORD, solo toma el bus
  • Vi que el mundo es grande y yo tan pequeñita.
  • Vi también que a pesar de eso, las ganas y los sueños no me alcanzan, y quise más.

Esta primera entrada para este blog significa bastante para mí porque a pesar de que me siento un poco tardía en esto de explorar y ver que hay cosas más allá de tus narices, nunca es tarde para empezar a hacer lo que te gusta, llegué al país con miedo (después de muchas escalas y terror de quedarme de algún vuelo) y a pesar de que tomé una sola semana de mis vacaciones, salí repleeeeeta de ideas, fotos, información que compartiré poco a poco.

 

¡Gracias Argentiiiiina!