Paracas-Ica: Mar y desierto

Uno de los días que más me gusta recordar de mi viaje a Perú del año pasado, es este.
Me gusta hacer un comparativo de la dameri del pasado a la dalmeri actual.
La dalmeri del pasado era pesada para hacer planes, no estaba acostumbrada a viajar, tanto así que cuando lo hacía, era guiada y acompañada de la mano prácticamente, se dejaba llevar, no investigaba. Como viajé acompañada, no me preocupaba por nada más que tomar fotos y a que el dinero no se acabe. No quiero que se tome a mal, fue un viaje que me llenó muchísimo porque conocí Lima, vi en vivo a The Killers, anduve en bici por todo Miraflores, conocí islas, tomé muchas fotos, me fui hasta Machupichu (supongo que serán entradas para el blog pendientes de hacer), solo que la dalmeri actual tiene la pica de saber qué hubiese sido de ella, si hubiese planificado todo sola. En fin.

La “travesía” empieza así:

Pidiendo información llegamos a este full day con Margarita’s Travel, lo cual no me pareció nada mal en cuanto al precio y todo lo que hice ese día.
El paquete incluía:
Movilidad ida y vuelta desde Lima (6am pasaron recogiéndonos por un punto central) + box lunch🍪 + Guía + Tour Islas Ballestas + Chalecos salvavidas + Deslizadores + Tour Huacachina + carros areneros + Sandboarding + Visita y degustación en la bodega de vinos y piscos El Catador (me emborraché jé) 🍷 + Entradas a todos los atractivos mencionados
Todo esto por S/135 ($40).

Comenzó todo en Lima temprano, subimos a un bus cómodo y viajamos hacia Paracas (un distrito de la Provincia Pisco)

Desde el balneario de Paracas, trepados en el bote con nuestros salvavidas puestos, pasamos por “El Candelabro”, una geoglifo tallada en el acantilado de esta Península hace siglos por una civilización desconocida, se dice que sirve de faro para los navegantes), se relaciona un poco con las Líneas de Nazca.

El tour era hacia Islas Ballestas, un grupo de islas cerca de la ciudad de Pisco, compuesta por formaciones rocosas en donde yacían muchas especies marinas: aves guaneras, pinguinos, piqueros, zarcillos. También se puede ver las manadas de lobos, me quedé admirando el compartamiento de estos, tratando de captar alguno con mi cámara, el guía nos indicó que en Perú hay 2 variedades de lobos marinos, los finos y los chuscos (que de cerca se ven malotes).

Este paseo duró aproximadamente 2 horas y media, entre que visitábamos los puestos de artesanías, algo para picar, tomar fotos, escuchar al guía, estar en medio del mar escuchando los sonidos de toda la fauna y admirándolos, volviendo.

De Paraca a Ica: Cabe mencionar que en el viaje, almorzamos en la ciudad de Ica (para resistir la degustación de vino y pisco que se venía después, ¡ajá!). Como decía la guía “Si a Ica vino, y no tomó vino, entonces… a qué m”!·!·”$&& vino”. Yo hice caso.

Fuimos a la bodega “El Catador” – Nietto (donde también había un restaurante, recuerdo que comimos rico con $10) en Ica, tuvimos el recorrido guiado para conocer la elaboración del Vino y Pisco Peruano, probamos todos, repetimos, me emborraché, pedí el que más me gustó que fue el macerado en maracuyá, dije que el viaje fue en torno a mi cumpleaños y me regalaron una botella de vino. Todo genial.

 

Luego ¡¡ a Huacachina!!

Lo increíble fue pasar de ver mar, a envolverte en el desierto.

Subes a los tubulares (los carritos areneros que van a mil por hora casi) y piensas que ninguna vuelta por algún roller coaster local se compara a lo que sientes al lanzarte por esas dunas de arenas.

La cantidad de gritos, risas, la arena saltando, el corazón a mil por la emoción, se queda tallado en mí por siempre.

Luego del paseo mortal y los saltos en el aire, te llevan a una duna donde puedes hacer sandboard (en mi caso llegué con la idea de lanzarme de pie, luego me dio terror y terminé girando como gordita en tobogán, pero esta vez de arena y con la gopro en la cabeza apagada, para variar). Dan tiempo a que todos los del tour se lancen para luego llevarnos al famoso oasis: Huacachina.

 

Surgió por afloramiento de corrientes subterráneas, se puede ver que alrededor de ella hay palmeras, eucaliptos y más plantas (algunas introducidas) convirtiéndose en algo increíble para ver. Hay hoteles, casas,  negocios, todo en constante movimiento y con gente muy amable. Nos acercamos a la laguna para contemplarla más de cerca, y cuando quise saber del origen del lugar, lo que recibí fue que:

“cuenta la leyenda que una joven llamada Huacachina, se enamoró de un guerrero, que luego de casarse con ella, murió en guerra. Al entererse Huacachina, se llenó de tristeza y fue a llorar día tras día, tanto que sus lágrimas formaron una pequeña laguna. Alguien la vio llorando y se quiso acerca a ella pero se dio cuenta y empezó a correr y se lanzó a la laguna, esperó a que la persona que la observaba, se fuera y cuando quiso salir, se dio cuenta que no tenía piernas. Por eso podemos observar cerca de la laguna, una escultura de una sirena en homenaje a esta leyenda, la misma que dice que cada noche en luna nueva, Huacachina sale de la laguna para seguir llorando por su amado”.

Eso fue el full day, regresamos a Lima cansados, con botellas compradas porque el vinooooooo en las bodegas, es otro nivel.

Si planeas ir a Perú y quieres ahorrarte tiempo de planificación, Margarita’s Travel te soluciona la vida con sus tours. Les dejo el link:

http://margaritastravel.com

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Whatsapp: +51 959 695 147